domingo, 8 de junio de 2014

LA DIOSA

Además de saber lo que queremos, tenemos también la capacidad de saber lo que no queremos. Saber lo que no queremos es algo innato. Todos los bebés saben lo que les agrada y lo que les desagrada, y hasta alrededor de los seis años un niño va automáticamente hacia lo que le agrada y evita lo que le desagrada. Esta capacidad se ve en su forma más pura en un niño de dos años que acaba de aprender a decir «no». La capacidad de decir «no» a lo que no nos apoya es una parte esencial de nuestro sistema de guía interior. Jamás es demasiado tarde para comenzar a decir «no» a aquellas cosas que nos agotan y «sí» a las que nos reponen. Cuando una amiga te llame para pedirte un favor o ayuda, deténte un momento y pregúntate: « ¿De veras quiero ayudarla ahora o preferiría hacer otra cosa?». Cuando alguien te pida que hagas algo, fíjate en lo que pasa en tu cuerpo. ¿Cuáles son las zonas de tensión? ¿Sientes alguna «reacción visceral» de cualquier tipo? ¿Qué te dice tu cuerpo: «Sí, esto va a ser agradable» o «No, esto va a ser agotador»? Si estás cansada o irritable al final del día, pregúntate qué pensamientos, actividades o personas te agotaron la energía. Los días que te sientas estupendamente, pregúntate qué pensamientos, actividades o personas te aumentaron la energía. Lleva un diario y escribe en él todo lo que te aporta un flujo de energía positiva que te repone. Prestar atención a esas cosas atraerá más de ellas a tu experiencia. Extraído del libro: "Cuerpo de Mujer, sabiduría de mujer". De Christiane Northrup

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