jueves, 5 de junio de 2014

EN BUSCA DEL ALMA GEMELA

 ¿Te ha sucedido que ves a tu amor, y sientes que ya lo conoces, quizá de otra vida anterior? Entonces esto es para tí De acuerdo con el Zohar, al principio todos vivimos juntos, pero más tarde nos dispersamos para adquirir experiencia. Cuando alcanzamos el nivel de madurez individual nos encontramos de nuevo y nos reunimos con los demás para llevar a cabo nuestra parte en el plan Divino, en el cual nuestras vidas, así como nuestro trabajo se convertirá en el reflejo del Santo. No es necesario decir que una vida no es suficiente para completar el entrenamiento ni la misión de cada individuo. De acuerdo a laKabalah, el ciclo de la trasmigración de las almas llamada Gilgulim o Ruedas, es necesario para completar un destino. Sin embargo, las almas gemelas a menudo tienen que separarse para aprender lecciones importantes antes de que puedan unirse como una pareja sabia y confiable que pueda llevar a cabo su función espiritual conjuntamente. Debido al libre albedrío y a los inevitables errores esta reunión se demora, ya que el karma se cumple. La búsqueda del alma gemela es parte de este proceso y cuando todo llega a su término la pareja se encuentra y se une. Así, el amor podría definirse como la fuerza de atracción que impulsa a buscarse y fundirse en un único ser a esas dos almas que formaron una unidad primigenia. El encuentro Cuando hallas a tu otra mitad, es como mirarte en un espejo; te ves a ti mismo, pero en otra energía, otra polaridad. La reconoces inmediatamente, porque las miradas van al fondo del alma. Puede que no nos reconozcan a pesar de que finalmente nos hayamos encontrado otra vez, aunque nosotros sí sepamos quiénes son. Sentimos el vínculo que nos une. También intuimos las posibilidades, el futuro. Pero el reconocimiento se da casi siempre de un modo lento y sutil. La conciencia se ilumina a medida que el velo se va descorriendo. No todo el mundo está preparado para percatarse al instante. ¿Es o no es? La atadura espiritual de las almas gemelas puede emerger después de un tiempo. El recuerdo de ese tiempo compartido juntos puede despertar las sensaciones asociadas en nuestra mente subconsciente al primer encuentro o después de sucesivos encuentros. El encuentro con quien hemos sentido como alma gemela nos permite la oportunidad de iniciar un romance amoroso y para hacerlo crecer hacia algo superior que signifique un lazo amoroso fuerte y duradero con niveles profundos de intimidad y pasión ¿Estás preparada? Laura Hesperid, autora de Descubre tu alma gemela, escribe que: “El encuentro con el alma gemela no es exactamente una historia de amor; es la historia de un crecimiento personal y espiritual, ya que las relaciones no las tenemos simplemente para ser felices, sino que las vivimos para evolucionar”. Y es que las relaciones son la gran escuela para el progreso del alma. Por eso mismo, muchos sostienen que nos reencarnamos una y otra vez con las mismas almas, para representar distintos papeles y aprender todo lo que necesitamos acerca de la energía más poderosa del universo, el amor. Estamos ante una unión en la cual lo único importante es el amor. Aunque la experiencia de unirse a una alma gemela se pinta como algo mágico y maravilloso, también estas relaciones han de pasar por miles de obstáculos, precisamente por tratarse de experiencias transformadoras. “las dificultades que han de afrontar estas parejas se deben precisamente a esa atracción tan fuerte, a esa sensación de bienestar cuando están juntos, que muchas veces les impulsa a forzar la situación, proyectando sus fantasías, y acabando a veces con la historia de amor”. Las señales del universo Cuando dos almas gemelas han de reencontrarse, el Cosmos se confabula para posibilitarlo. Todos aquellos que han vivido esta experiencia hablan de las señales del universo. “Encontrar a tu alma gemela es un regalo del destino y, por ello, el universo se encarga de que no pase desapercibido, de que la conexión se produzca; después será la decisión de ambos, el libre albedrío, lo que decida aceptar ese regalo o no”, dice. El reencuentro con el alma gemela lo decide el destino, lo pacta el universo. Por eso receta a todos aquellos que estén buscando a su alma gemela y no la hayan encontrado, o a quienes la han hallado, pero sienten que aún no es el momento: “Sé mejor, menos agresivo; más veraz, menos despreciativo; menos indiferente ante el dolor ajeno, más solidario; más comprensivo, menos superficial; más coherente y consecuente. Ama por encima de todo”.

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