viernes, 20 de junio de 2014

DION FORTUNE AUTODEFENSA PSÍQUICA

DION FORTUNE AUTODEFENSA PSÍQUICA PSYCHIC SELF-DEFENCE CONTENIDO Pág. Prefacio Primera Parte Tipos del Ataque Psíquico Capítulo I Signos del Ataque Psíquico II Análisis de la Naturaleza del Ataque Psíquico II Un Caso de Brujería Moderna IV Proyección del Cuerpo Eterico V Vampirismo VI Encantamientos VII La Patología de los Contactos No-Humanos VIII Los Riesgos Incidentales a la Magia Ceremonial Segunda Parte Diagnostico Diferencial IX Distinción entre Ataque Psíquico Objetivo y Trastorno Psíquico Subjetivo X Peligros no Ocultos de la Logia Negra XI El Elemento Psíquico en el Trastorno Mental Tercera Parte Diagnostico de un Ataque Psíquico XII Métodos Empleados en Hacer un Ataque Psíquico XIII Los Motivos del Ataque Psíquico I XIV Los Motivos del Ataque Psíquico II Cuarta Parte Métodos de Defensa Contra el Ataque Psíquico XV Aspecto Físico del Ataque y la Defensa Psíquicos XVI Diagnostico de la Naturaleza de un Ataque XVII Métodos de Defensa I XVIII Métodos de Defensa II XIX Métodos de Defensa III XX Métodos de Defensa IV Conclusión Bibliografía PREFACIO Resultados involucrados en la escritura de un libro sobre autodefensa psíquica.— Prevalecencia insospechada de ataques psíquicos.— Anuncios de cursos para el desarrollo del poder mental.— La experiencia personal de la autora de un ataque psíquico.— Estudio de la psicología analítica emprendido en consecuencia.— Psicología y ocultismo.— Conexión entre abuso de poderes mentales y el culto brujeril. Es con un sentido de la seriedad de los resultados involucrados, que me pongo a la tarea de escribir un libro sobre el ataque psíquico y los mejores métodos de defensa contra él. El cometido está obstaculizado por trampas.
Apenas es posible dar información práctica sobre los métodos de defensa psíquica sin dar al mismo tiempo información práctica sobre los métodos de ataque psíquico. No es sin razón que los iniciados hayan guardado siempre su ciencia secreta detrás de puertas cerradas. Mi problema es descubrir lo suficiente que sea adecuado sin descubrir lo suficiente que sea peligroso. Pero puesto que ya se ha dado a conocer tanto concerniente a las enseñanzas esotéricas, y puesto que el círculo de estudiantes de lo oculto se está volviendo rápidamente más ancho cada día, pudiera ser que hubiera llegado ahora el tiempo para hablar llanamente. La tarea no la he buscado yo, pero puesto que ha caído en mis manos, lo haré lo mejor para descargarla honorablemente, haciendo asequible el conocimiento que me ha venido en el curso de una experiencia de muchos años de los extraños caminos desviados de la mente que el místico comparte con el lunático. Este conocimiento no ha sido conseguido sin coste alguno, ni, sospecho, su divulgación estará tampoco del todo libre de coste. He intentado evitar, hasta donde fuera posible, el uso de material de segunda mano. Todos conocemos a la persona que tiene un amigo cuyo amigo vio el fantasma con sus propios ojos. Eso no es de demasiada utilidad para nadie. Lo que necesitamos es tener al testigo ocular bajo un examen minucioso. Por esta razón no he extraído de la vasta literatura sobre el tema como ilustraciones de mi tesis, sino que he preferido apoyarme sobre casos que han caído dentro del alcance de mi propia experiencia, y que he sido capaz de examinar. Pienso que puedo muy bien alegar tener cualificaciones prácticas, y no meramente teóricas, para la tarea. Mi atención se volvió primero hacia la psicología, y posteriormente al ocultismo como la clave real de la psicología, por la experiencia personal de un ataque psíquico que me dejó con la salud destrozada por un período considerable. Conozco por mí misma el peculiar horror de una experiencia así, su insidia, su potencia, y sus desastrosos efectos en la mente y el cuerpo. No es fácil conseguir que venga la gente y testifique sus ataques psíquicos. En primer lugar, porque saben que hay pocas probabilidades de que se les crea, y que más probablemente se ganarán para sí una reputación de desequilibrio mental que cualquier otra cosa. En segundo lugar, porque cualquier entrometimiento en los fundamentos de la personalidad es una experiencia de un horror tan peculiar y único que la mente retrocede ante su contemplación y no puede hablarse de ello. 

0 comentarios: