lunes, 9 de junio de 2014

LA INCONSCIENCIA O SUPERCONSCIENTE

En nuestro sistema a menudo nos referimos al inconsciente. Este es en realidad un nombre poco apropiado. Hay una parte verbal de nuestro cerebro donde formulamos y analizamos palabras. Este es nuestro conocimiento verbal.
Hay también una parte no verbal (gestalt), de nuestra mente que está en conexión con mucho más de nuestro entorno. La formación reticular en nuestros actos inferiores cerebrales actúa como un filtro, para permitir sólo al material más importante llegar a nuestra mente verbal. Más de doscientos millones de impulsos nerviosos llegan al cerebro cada segundo. También un número infinito de estímulos subespaciales que llegan a nuestro sistema. La formación reticular filtra la mayor parte de esta información y permite a aproximadamente cien mil señales alcanzar nuestras mentes conscientes verbales. De estas señales asistimos sólo a un pequeño número.


La mente verbal es un uno por ciento de un uno por ciento de un uno por ciento de un uno por ciento de nuestra experiencia total. La mente verbal actúa imponiendo una estructura a las emociones para una expresión apropiada. Esto significa que su organización para la expresión verbal se impone a su percepción. Así que lo que finalmente llega a nuestras mentes es además reinterpretado por nuestras mentes verbales, por lo que nuestras mentes verbales no están en contacto con nuestra realidad total.
Cuando usted toca una barandilla de un autobús se expone a millones de microorganismos. Su 'yo no verbal' comienza a reaccionar y a defenderse. El sistema es consciente de hasta lo más trivial. La mente verbal no puede manejar esta cantidad de información y sería sobrecargada si esto fuera así.
Nuestros pacientes a menudo piensan que la mente verbal lo es todo. Ellos dejan la mente verbal tome control. Piensan que si ellos entendieran su salud esta aumentaría. A menudo un paciente se enferma porque intenta con todas sus fuerzas entender su cuerpos y no dejan al sistema no verbal curarse. Entre más piense en digerir su almuerzo, más su mente verbal va a interferir y la digestión se verá comprometida. La curación y la reactividad no son para la mente verbal.
Nuestra sociedad se ha referido a la mente verbal como el consciente y equivocadamente se ha referido a ello como la consciencia. Así mal llamamos a la mente no verbal el inconsciente. Nada podría ser más incorrecto. La mente no verbal es en realidad superconsciente. Buda dijo que las capacidades de este superconsciente eran infinitas. Este lo puede alcanzar todo, esto es sólo una asunto de tiempo.
Así que de ahora en adelante llamaremos al inconsciente, el superconsciente.


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