lunes, 23 de junio de 2014

¿ QUE ES LA ASTROLOGÍA?

¿Qué es la Astrología Psicológica? En este artículo vas a poder leer sobre los orígenes de la Astrología y la conexión que tiene con tu psicología profunda, consciente e inconsciente. Hablaremos de la importancia de mantenerte en el centro de tu carta observando todas las partes de tu personalidad sin identificarte pero aprovechando tu singularidad para que emerja tu propósito vital particular. Finalmente, podrás encontrar una lista de libros recomendados. Puedes descargarte este artículo para imprimirlo o reenviarlo a un amigo. Orígenes La Astrología se cree que nació en Babilonia hace más de 5 milenios. Por entonces se trataba de una mezcla de religión y ciencia. La parte científica estudiaba la evolución de los astros a lo largo del tiempo y sus efectos en los ciclos de la tierra como las cosechas, por ejemplo. La parte religiosa intentaba determinar relaciones entre los eventos cósmicos y los sucesos terrenales como la caída de reyes o resultados de batallas. Aunque hoy en día se considera que la Astrología es una hermana pequeña de la astronomía, hasta hace pocos siglos era más bien al contrario. Hasta Galileo, la distinción no estaba clara y lo cierto era que gran parte de los hallazgos astronómicos y matemáticos eran hechos por y para la Astrología. Después de siglos de oscuridad, desde la segunda mitad del siglo pasado fue actualizada completamente a la realidad psicológica actual por la Escuela Huber de Suiza, la Casa XI de Eugenio Carutti, la psicóloga Junguiana Liz Greene y otros eminentes astrólogos. Como es arriba, es abajo A mi modo de ver, lo sorprendente no es que exista una relación entre el macrocosmos (universo) y el microcosmos (nosotros).

 La Filosofía Advaita nos explica claramente que, en realidad, está todo conectado y que somos partes inseparables de un organismo mayor llamado Vida. Al fin y al cabo, estamos compuestos por más de un 70% de agua y es sabido que la luna, por ejemplo, se relaciona con volúmenes de agua tremendamente mayores al de tu cuerpo. Lo sorpredente, decía, es que se haya podido descubrir esa relación concreta, siendo tantas las combinaciones posibles de sus relaciones. De todos modos, cabe aclarar que, como explica C.G. Jung y Richard Tarnas, la relación no es de causa-efecto. La luna no 'nos hace nada'. Es sólo un indicador. Al igual que un reloj que marca las 12 del mediodía no está causando que el sol esté en la parte alta del cielo en ese momento. La Astrología sigue sin poder considerarse científica porque no es posible demostrar cómo se produce el efecto de los astros en nosotros. Hay quien argumenta que el primer aliento o prana que entra en tus pulmones deja la impronta de todas las energías planetarias de ese momento que te marca durante toda la vida. Al margen de que se pueda explicar y demostrar cómo se produce esa impronta sí que es posible comprobar si realmente se producen en ti mismo sus efectos. Las afirmaciones psicológicas derivadas de tu carta astral pueden llegar a ser tan concretas que tú mismo, si te conoces lo suficiente, puedes contrastar su validez con respecto a tu experiencia cotidiana. Lo que sucede es que por muchos años de trabajo psicológico que hayas hecho difícilmente vas a poder ver más de la mitad de tu psicología porque hay una gran parte que permanece en el subconsciente. Ahí es donde la Astrología Psicológica te muestra cosas de ti mismo que tardarías muchos años en poder descubrir y relacionar a través de cualquier otro tipo de terapia. Como es adentro, es afuera Hoy en día coexisten dos tipos de Astrología según a las preguntas que pretenden responder. La primera sería la que sigue buscando fuera tratando de adivinar los sucesos que te van a ocurrir. Esta sería la Astrología de los medios tradicionales (periódicos, TV,…). La segunda forma de entender la Astrología, la psicológica, lo que pretende es descubrir como es tu forma de ser sin preocuparse de lo que va a pasar fuera pero sí de cómo tu vas a vivir internamente lo que te suceda. La Astrología Psicológica se interesa por lo que sucede fuera en la medida en que se da cuenta que es una creación de tu ser interno; de que tú vas creando tu realidad psicológica. Por ejemplo, es habitual que las personas vivan identificadas sólo con las características del Sol (su mente o auto-consciencia) de su carta natal. Si su Sol está en Piscis, dicen: “Yo soy Piscis”. De ahí que la mayoría de simplificaciones en la Astrología traidicional se hagan a partir de la posición del Sol en tu carta astral. Lo que sucede es que tienes nueve planetas más en tu carta (que representan nueve partes internas y que también tienen unas determinadas características, como sería tu parte emocional en el caso de la luna).

 Cuando no eres consciente del resto de partes internas las ves continuamente proyectadas fuera de ti mismo. Pero la Vida te va llevando a que las integres. Primero te va ‘susurrando’ a través de situaciones suaves externas para que te des cuenta de que eres mucho más de lo que que crees. Si no atiendes, el tono va subiendo hasta que vas integrando toda tu carta a través de repetir situaciones de dolor y sufrimiento. De ahí, el valor de contar con un ‘mapa’ de todas tus partes a integrar. Integración: Estar en el centro Estar en tu centro -en el centro de tu carta- significa ser consciente de todas tus partes sin identificarte con ninguna de ellas en particular. Este proceso de no-identificación requiere previamente que conozcas todas tus partes y las puedas distinguir. En la Astrología Psicológica, como decíamos, los planetas de tu carta natal representan las diferentes partes de las que estás constituido. Normalmente puedes ser consciente de tus tres planetas de la personalidad: Sol (mente), Luna (emoción) y Saturno (cuerpo). Dependiendo de la posición de estos tres planetas en tu carta, te será más fácil ser consciente de lo que piensas, de lo que sientes o de lo que haces. Pero más allá de estos tres planetas de la personalidad hay siete planetas más. Cuatro por debajo que serían tus planetas ‘criatura’ o inconscientes: Venus (tu parte femenina relacionada con el ‘disfrutar’), Marte (tu parte masculina relacionada con el ‘lograr’), Mercurio (tu inteligencia abstracta-relacional ligada a la formulación de ideas y conceptos), Júpiter (tu inteligencia sensorial conectada con la percepción y la valoración). De estos cuatro planetas es más difícil que seas consciente pues operan todo el rato de manera automática y mecánica. De nuevo, aquí, ayuda mucho observar las características de estos planetas en tu propia carta para poder observarlos desde el centro y luego desidentificarte. Más difícil todavía de vivir conscientemente son los tres planetas espirituales o transpersonales. Como metáfora de su significado, es interesante notar que estos planetas no se dibujaban en las cartas astrales hasta hace menos de un siglo porque son planetas que no se pueden ver a simple vista. Lo mismo sucede con las partes internas que representan: se necesita saber que están allí esas posibilidades y trabajarlas para llegar a verlas. Concretamente, Plutón representa tu Voluntad Espiritual; tu ideal de ser humano perfecto. Neptuno simboliza tu capacidad potencial de dar Amor Consciente; sin condiciones. Por último, Urano te habla de tu Inteligencia Creativa aplicada a un ideal de mundo. Todos tenemos todos estos planetas dentro de la carta porque representan partes internas que todo ser humano posee. La clave reside en saber dónde está situado cada planeta o su mayoría (arriba, abajo, izquierda o derecha) y qué relación guarda con el resto de ellos. Por ejemplo, si tienes la mayoría de los planetas a la izquierda, tu psicología estará más orientada hacia tu interior. Más hacia ti mismo que hacia los demás. Si tienes la mayor parte de tus planetas arriba, tendrás herramientas e intereses para salir del colectivo y ser un individuo visible, mientras que si la mayoría de planetas está en la parte inferior estarás más comodo en el regazo de un grupo de personas siendo uno más. Es interesante también, como decíamos, ver qué relación hay entre los planetas de tu carta. Aquí podríamos imaginar que tu carta es un parlamento en el que se toman decisiones continuamente. Algunas las tomas en décimas de segundo y otras demoran meses o incluso años. En cualquier caso, seas consciente o no de ello, cada decisión, por rápida que sea, pasa por este parlamento interno en el que todas las partes de tu ser (planetas) se juntan unas con otras en coaliciones (conjunciones) o están en enfrentamiento continuo (oposiciones). Por ejemplo, si tu Sol está a la izquierda y tiene a tu luna a la derecha en el lado opuesto, eso significa que tu parte emocional y tu parte mental quieren cosas distintas la mayor parte del tiempo. Esto que te puede provocar mucha tensión interna, paralización y bloqueos importantes, puede parecer algo negativo. Lo bonito de la Astrología psicológica es que cuando ves tu carta en la totalidad puedes comprender el por qué de estas oposiciones internas ya que, de entrada, alimentan al resto de partes de tu carta con mucha energía. En un plano concreto eso significaría que si tú tienes esta oposición Sol-Luna puedes ver en tu carta que hay otros planetas conectados lateralmente a ella que se nutren de la gran energía liberada en una oposición. Si eres consciente de ello y ves qué partes de ti (planetas) están implicadas en los aspectos laterales puedes hacer que esa oposición sea tremendamente creativa para esas partes de ti. Un caso bastante común se da cuando en lugar de haber un sólo parlamento, las conexiones de los planetas están escindidas en dos parlamentos, en dos circuitos de consciencia. Por ejemplo, si estás en una situación que requiera de tu energía mental usaras a tu Sol para decidir. Pero si la situación cambia y se requiere una respuesta emocional usarás a tu luna para elegir. El conflicto aparece cuando estos dos planetas están en circuitos distintos y al ir cambiando de uno a otro no se pueden sostener las decisiones tomadas desde el anterior y se cuestionan continuamente las propias acciones.

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